Elaris Covenant
Elaris Covenant
Pocos aquí me conocen. Y la verdad, cuando la banda me pidió que fuera yo quien “estrenara” su página web con esta reseña, tuve un duelo interno de “¿debería o no?”. Honestamente, no suelo escribir sobre lanzamientos musicales, pero lo que está pasando con Elaris Covenant no es un estreno más; es, honestamente, una de las cosas más interesantes, oscuras y obsesivas que he visto nacer.
Mucha gente piensa que las bandas se forman por el simple gusto de tocar. Pero lo que Alan, junto a Isis, Luiz y Asael han construido aquí, viene de un lugar que roza lo sagrado y lo profano.
Todo comienza aquí.
Quienes han seguido a Alan desde sus inicios, seguramente conocieron el famoso “¿De dónde vienen los sueños?”, y recordarán a esa figura recurrente: una mujer que habitaba sus visiones y que él perseguía entre canciones. Después de muchos años, Alan entendió que no era solo una musa; le puso nombre: Elaris. Y en uno de sus abismales sueños, entendió que Elaris no es una mujer, es su concepción de lo divino. Es la medida de cómo Dios —tu Dios, mi Dios, el Dios que quieras— se comporta y, sobre todo, la razón de por qué este mundo se pudre.
Es una diosa que creó todo por amor a lo imperfecto y que, tras ver a su creación traicionarla, se fragmenta. Se fractura porque nosotros hemos dejado de amar, de creer en ella y, sobre todo, hemos abandonado el camino sagrado; ese que es personal y que muchos llaman destino, pero ojo: no es lo mismo.
Así nació Elarium: el mundo, los reinos, el refugio, el templo y los seres donde toda la música y la literatura están por pasar.
Cuando me contaron todo esto dije… ¿qué? Definitivamente, Alan enloqueció.
Quien haya visto a un creativo en proceso de inmersión total, ¡dios, qué miedo! Durante un año fue el encierro total; ahí se creó la simbología, las ideas, los códices y todo lo que fue el simiente de este universo. Para sumarle a la herida, nuestro compositor de cabecera comenzó un proceso psicológico donde trabajó esos traumas, esas “sombras” que parecieran no estar, pero que son la columna vertebral de cada reacción, de cada enojo, de la autoestima; vaya, a simple vista, tu personalidad son casi casi traumas, y mira que aquí personalidad no falta.
Así que, entre lágrimas, autodescubrimiento, recuerdos, dolor y mucho café, nació lo que hoy la banda llama su álbum debut: Sombras que no son (perdón si no tenía que revelar toda esta información... ¿quién dijo demanda?).
Cuando Luiz y después Isis se sumaron a la banda, el concepto ya tenía alma, pero faltaba esa urgencia por encarnar a Elarium. El trabajo de Alan e Isis para que sus voces se fusionaran y pudieran funcionar dentro de la visión del proyecto, sinceramente, fue de titanes. Junto a Luiz, fueron adaptando tonalidades, probando bocetos y estilos; se seleccionaron 11 canciones de entre poco más de 50. ¡Qué locura!
Isis y Alan terminaron de escribir las historias, mientras el baterista, Asael, comenzó a meterle "la carnita" a su instrumento dentro de los demos, pura prueba y error, para seis meses después llevar todo esto a producir en más de cuatro estudios diferentes, algunos de gran renombre como Casa Vieja.
Otros seis meses de post-producción, mezcla y máster. ¡Qué brutal! De verdad, estamos hablando de casi dos años para que este 23 de junio se estrene solo el primer single: Edén. El cual ya escuché y les confieso que lo que viene me tiene inquieto.
La obra es brutal, hay de todo para todos: te gusta quemar cosas, hay algo para ti; estás enamorada, hay algo para ti; ¡incluso hay canciones que hablan de necrofilia! Dolor, amor, seres, dioses, demonios... todo está ahí. Y Edén, el primer single… olvídense de la idea de un paraíso bíblico: Edén es la historia de un ángel cargando con un cuervo que representa el miedo asfixiante a fallar frente a los ojos de todos los que te observan, el miedo a no ser perfecto; básicamente, una ansiedad tan crónica que podría parar tu corazón a media noche.
Bien, ahora la pregunta es: ¿por qué deberías leer el cuento o escuchar la canción? Simple: porque esto no es solo un single o un álbum. Es la apertura de un portal hacia el mundo de Elarium. Un refugio construido a partir de sombras que han atormentado al compositor de manera real y que, junto a Luiz, Isis y Asael, ha transportado para todos nosotros en arte.
La banda considera a Elaris como un pacto; un refugio para los que todavía intentamos creer en algo, aunque el mundo se esté pudriendo; para los que soñamos, o pensamos que el mundo en el que estamos no está hecho para nosotros, así como Alan alguna vez lo pensó y junto a los talentos brutales de Isis, Luiz, y Asael, lograron dale vida.
Así que, un consejo: manténganse muy cerca de Elaris Covenant. No se quiten de encima lo que viene. Pues esta banda está por regalarnos grandes momentos que quedarán en nuestra memoria.